Teología del Cuerpo

Parte VI. Amor y fecundidad

65. La Encíclica Humanæ vitæ

El conjunto de estas catequesis puede figurar bajo el título «El amor humano en el plan divino» o, con mayor precisión, «La redención del cuerpo y la sacramentalidad del matrimonio». Estas se dividen en dos partes.

La primera parte está dedicada al análisis de las palabras de Cristo en la globalidad del Evangelio. Después de la reflexión de varios años, se ha convenido en poner de relieve los tres textos que se estudian en dicha primera parte de la catequesis.

Ocupa el primer lugar el texto en que Cristo se refiere «al principio» en la conversación con los fariseos sobre la unidad e indisolubilidad del matrimonio (cf. Mt 19,8; Mc 10,6-9). Luego, están las palabras pronunciadas por Cristo en el sermón de la montaña sobre la «concupiscencia» en cuanto «adulterio cometido con el corazón» (cf. Mt 5,28). Finalmente, vienen las palabras transmitidas por los sinópticos en las que Cristo hace referencia a la resurrección de los cuerpos en el «otro mundo» (cf. Mt 22,30; Mc 12,25; Lc 20,35).

La sacramentalidad del matrimonio

La segunda parte de la catequesis está dedicada al análisis del sacramento a partir de la Carta a los Efesios (Ef 5,22-23), que nos lleva al «principio» bíblico del matrimonio expresado en las palabras del Génesis: «…dejará el hombre a su padre y a su madre; y se adherirá a su mujer y vendrán a ser los dos una sola carne» (Gén 2,24).

Las catequesis emplean repetidamente el término «teología del cuerpo». En cierto sentido, éste es un término «de trabajo», introducido para fundamentar el tema de la «redención del cuerpo y la sacramentalidad del matrimonio» sobre una base más amplia.

Este término rebasa el contenido inmediato de las reflexiones presentadas, ya que la teología del cuerpo abarca también otros aspectos fundamentales del mensaje bíblico, como el sufrimiento y la muerte, que no han sido tratados directamente en estas catequesis.

La Encíclica Humanæ vitæ en el conjunto de la catequesis

Unidas por las palabras-clave de Cristo, las reflexiones sobre el sacramento del matrimonio se han desarrollado teniendo en cuenta las dos dimensiones esenciales del sacramento: la dimensión de la alianza y de la gracia, y la dimensión del signo.

A estas reflexiones hemos llegado también emprendiendo, al final de este ciclo de catequesis, el estudio de la Encíclica Humanæ vitæ. En cierto sentido puede decirse que todas las reflexiones sobre la «redención del cuerpo y la sacramentalidad del matrimonio» constituyen un amplio comentario a la doctrina contenida en dicha Encíclica.

El análisis personalista de la doctrina de la Iglesia contenida en la Encíclica de Pablo VI pone en evidencia una llamada decidida a medir el progreso del hombre con el baremo de la persona, es decir, con lo que corresponde a la dignidad esencial del ser humano.

El desarrollo auténtico del hombre se mide con el baremo de la ética y no únicamente con el de la técnica.

Un marco bíblico-teológico para los interrogantes contemporáneos

Para afrontar los interrogantes que suscita la Encíclica Humanæ vitæ, es necesario encontrar el ámbito bíblico-teológico de la «redención del cuerpo y la sacramentalidad del matrimonio». En este ámbito se hallan las respuestas a los interrogantes permanentes de la conciencia humana y a los desafíos del mundo contemporáneo respecto al matrimonio y la procreación.

Las catequesis dedicadas a la Encíclica constituyen la parte final de este ciclo, unida orgánica y homogéneamente al conjunto, y no añadida de manera artificial.

Su desarrollo coincide, además, con un momento histórico significativo: iniciadas durante los preparativos del Sínodo de los Obispos de 1980 sobre la familia, concluyen tras la publicación de la Exhortación apostólica Familiaris consortio, fruto de dicho Sínodo, que reafirmó plenamente la doctrina de la Encíclica Humanæ vitæ.

Fuente: San Juan Pablo II, Teología del Cuerpo (1979–1984)

Nota: El resumen se ha hecho utilizando, en gran parte, frases textuales del documento original o una combinación entre ellas. Se omiten las comillas para facilitar la lectura.

Clave de lectura interior: La Encíclica Humanæ vitæ no puede comprenderse aisladamente: sólo se ilumina plenamente cuando se la sitúa dentro de la visión bíblica, personalista y sacramental del cuerpo humano, del amor y de la procreación.